Mo/Sai/Ko en Residencias es un proyecto de creación, formación e investigación artística dirigido por Nanda Yasoda y financiado por el Fondo Nacional de Desarrollo Cultural y de las Artes (FONDART), Convocatoria 2026, Región de Antofagasta.
Desarrollado en Teatro Paisaje, espacio fundado por Arlet Ibarra en el desierto de Antofagasta, el proyecto propone una experiencia intensiva de creación y reflexión en torno al mosaico contemporáneo como herramienta de observación, construcción colectiva y pensamiento territorial.
La primera residencia se realizó en mayo de 2026 y reunió a participantes de la comuna de Antofagasta en tres jornadas de trabajo, diálogo y experimentación material. A través del mosaico, la residencia buscó activar nuevas formas de relación entre paisaje, memoria y comunidad, comprendiendo la práctica artística como un espacio para la producción compartida de conocimiento y experiencia.

Fragmentos para volver a pensar el territorio
En el desierto las cosas no aparecen de inmediato. El territorio se revela lentamente: en las capas minerales de los cerros, en la erosión de las superficies y en las huellas que el tiempo deja sobre la materia. Tal vez por eso el mosaico posee una relación tan natural con el norte de Chile. Porque también trabaja desde la fragmentación, desde la acumulación paciente de pequeñas piezas capaces de construir una nueva totalidad.
Mo/Sai/Ko en Residencias surge precisamente desde esa relación entre territorio, materialidad y experiencia colectiva. Más que una instancia de formación artística, la residencia propone un espacio de experimentación sensible donde el mosaico contemporáneo se transforma en una herramienta para volver a pensar la manera en que habitamos el paisaje nortino y nos vinculamos con él.
Existe algo profundamente político en trabajar manualmente en tiempos donde casi todo ocurre desde la velocidad y la inmediatez. El acto de detenerse a cortar, observar, ensamblar y construir una superficie fragmentada implica también resistir ciertas lógicas contemporáneas de consumo rápido y desconexión territorial. En el mosaico el tiempo opera de otra manera: obliga a la contemplación, al error, a la paciencia y al trabajo colectivo.
La residencia se desarrolló en Teatro Paisaje, inserto en el desierto de Antofagasta. Un lugar cuya condición geográfica y simbólica dialoga profundamente con las preguntas que atraviesan el proyecto. Habitar este paisaje implica convivir con un territorio históricamente marcado por procesos extractivos, desplazamientos y transformaciones materiales profundas. Gran parte de las riquezas minerales del norte han sido extraídas durante décadas sin necesariamente generar vínculos sensibles entre las comunidades y las materialidades que conforman el paisaje que habitan diariamente.
En este contexto, Mo/Sai/Ko propone un desplazamiento de la mirada. La materia deja de aparecer únicamente como recurso y comienza a revelarse como experiencia, memoria y posibilidad de encuentro. El mosaico se convierte entonces en un lenguaje capaz de reorganizar elementos dispersos para producir nuevas relaciones entre cuerpo, paisaje y comunidad.
Durante tres días, habitantes de la comuna de Antofagasta participaron en procesos donde el trabajo manual permitió activar conversaciones sobre identidad, paisaje y pertenencia. Cada pieza instalada sobre la superficie contenía una decisión, una pausa y una relación física con el material. Lo colectivo comenzó a emerger lentamente, no desde el discurso, sino desde la práctica: en la suma de gestos mínimos que fueron construyendo una imagen común.




La práctica desarrollada por Nanda Yasoda durante los últimos años ha explorado constantemente las relaciones entre materialidad, memoria y experiencia territorial. Sus proyectos en mosaico y cerámica contemporánea entienden el arte como una forma de activar vínculos sensibles con los lugares, una práctica capaz de producir nuevas lecturas sobre aquello que habitualmente permanece invisible.
En Mo/Sai/Ko en Residencias, el mosaico deja de entenderse exclusivamente como una técnica para convertirse en una metodología de observación territorial. Cada fragmento funciona como una pequeña unidad de memoria capaz de integrarse a un cuerpo mayor. Tal vez allí reside una de las dimensiones más significativas del proyecto: comprender que los territorios también se construyen desde aquello que parece roto, disperso o incompleto.
En medio del desierto, donde la escala del paisaje suele exceder la medida humana, trabajar colectivamente sobre una superficie permite recuperar otra experiencia del tiempo. Una construida desde la atención, la lentitud y el cuidado. Como el propio mosaico, el territorio no aparece completo. Se revela fragmento a fragmento, pieza por pieza, en la medida en que aprendemos nuevamente a observarlo.riencia artística se transforme en una herramienta para fortalecer el vínculo entre comunidad, paisaje y creación.





Nota curatorial
Mo/Sai/Ko en Residencias forma parte de una línea de investigación artística desarrollada por Nanda Yasoda en torno a las relaciones entre mosaico contemporáneo, paisaje, memoria y prácticas colaborativas en el desierto de Atacama. A través de residencias, talleres y procesos de mediación cultural, el proyecto explora el potencial del fragmento como unidad material y simbólica para pensar nuevas formas de relación entre arte, territorio y comunidad.




Ficha técnica
Proyecto: Mo/Sai/Ko en Residencias
Dirección artística: Nanda Yasoda
Lugar: Teatro Paisaje, Corporación GEN, Antofagasta, Chile
Fecha: Mayo 2026
Financiamiento: Fondo Nacional de Desarrollo Cultural y de las Artes (FONDART), Convocatoria 2026, Región de Antofagasta.
Espacio colaborador: Teatro Paisaje / Compañía de Teatro La Favorecedora.
