Mediación y talleres
La obra comienza en el taller, en un espacio de creación donde se tejen fragmentos, materiales y sentidos. Allí se prepara el gesto, se ensayan las formas y se guarda la energía de lo que está por venir.
Pero la obra no se completa hasta instalarse en el territorio, junto a quienes lo habitan. Es en ese encuentro donde el trabajo se abre, se comparte y adquiere nuevas voces. La mediación se vuelve entonces un puente: del hacer íntimo al habitar colectivo, del gesto individual a la experiencia común.

Bienal de arte contemporaneo SACO Entre el aire y la tierra

2025-La memoria fragmentada – Museo Ruinas de Huanchaca

Lo que está en la superficie – Museo Ruinas de Huanchaca

Identidad, Memoria y Color en Espacios Públicos de Antofagasta
El proyecto Identidad y Memoria utiliza el mosaico como herramienta de arte público para activar la memoria cultural del norte de Chile, transformando muros en espacios de reconocimiento colectivo y construcción de identidad territorial. A través de retratos de figuras clave y procesos colaborativos, las obras articulan historia, comunidad y territorio, proponiendo el arte como una infraestructura simbólica viva.

Mosaico Lenka Franulic
2019 — Realizado en el marco de la Feria Internacional del Libro Zicosur (FILZIC), este mosaico en cerámica fue concebido como un gesto de reconocimiento y memoria. Posteriormente instalado en el frontis del Teatro Municipal de Antofagasta, el rostro emerge en el espacio público como una presencia que honra a la primera mujer periodista de la ciudad.

Personajes Relevantes de la Madre del Viento
El proyecto Personajes relevantes de la Madre del Viento transforma el mosaico en una herramienta de memoria territorial, representando figuras emblemáticas de Tocopilla como símbolos de identidad, orgullo y resistencia cultural. A través de un proceso comunitario y fragmentario, la obra construye un relato colectivo donde el arte público.

Mosaico en el GAM
2022 –En el exterior del Centro Cultural, el mosaico de Gabriela Mistral se abre como un rostro que acompaña el paso de la ciudad. Fragmentos de azulejo y color construyen una presencia que no se impone, sino que mira y respira con quienes transitan. En su natalicio, la obra no fija una memoria: la despliega en movimiento, como un poema extendido sobre el muro.










